Los accidentes de tráfico son circunstancias mal afortunadas, y en ocasiones trágicas, a las que no se les debería añadir un problema a mayores. Sin embargo muchas veces las compañías aseguradoras dejan desprotegidos a los lesionados.

    ¿Quieres saber cómo hacer valer tus derechos para evitar abusos?

    Si queremos garantizar el cobro de una indemnización por una coyuntura de estas características, lo primero que debemos hacer es ponernos en contacto con profesionales. Desde Guillamón y Martín Gil abogados te daremos las claves para resolver todas tus dudas.

    Nos ponemos en contacto con las compañías aseguradoras y hacemos todos los trámites. Es conveniente tener en cuenta que las 24 horas siguientes al accidente son muy importantes.

    En primer lugar respecto a la necesidad de tener en nuestro poder el parte amistoso del accidente o el atestado de la policía.

    En segundo lugar, en ocasiones el lesionado no acude al hospital y uno de los requisitos que exigen las compañías aseguradoras es el Informe de Urgencias del día del accidente. Es muy importante recopilar todos los informes médicos para acreditar las lesiones causadas.

    En algunas compañías, que no en todas, los servicios médicos del seguro suelen inspeccionar a los lesionados. Resulta imprescindible ofrecer la máxima colaboración en este punto para evitar cualquier tipo de malentendido. Concluido el examen, la aseguradora dispondrá de 3 meses para realizar una oferta que nos satisfaga. Ésta habrá de estar debidamente detallada. Además, debe aportar adjunto el informe médico de la compañía que ha inspirado su propuesta.

    ¿Qué pasa si no estamos de acuerdo?

    Si no estamos conformes con la oferta, hay varios caminos que podemos tomar. Una de las alternativas es acudir a un proceso de mediación. Debemos hacerlo acompañados, siempre, de nuestros abogados especialistas en seguros. Otra opción es recurrir al Instituto de Medicina Legal, que garantiza un examen objetivo de las lesiones, para que emita sendos informes sobre la situación: uno para la aseguradora y otro para nosotros. El importe de este trámite corre, además, por parte del seguro.

    En caso de que el documento conceda más relevancia a los daños sufridos que el publicado por la compañía, se procederá a una renegociación con esta última. El objetivo, claro, es obtener una indemnización más justa, y por lo tanto mayor.

    En el supuesto de que las conversaciones sean infructuosas, se acudirá a la vía judicial.

    Por último, si no estamos de acuerdo con las conclusiones del Instituto de Medicina Legal, solicitaremos informe de un perito privado para que elabore un nuevo informe y acudir con él a los tribunales.