Son muchas las dudas que surgen en un matrimonio a la hora de distinguir los bienes privativos y los bienes gananciales, no sólo en momentos de crisis (separación o divorcio), sino cuando todo marcha bien, de ahí que hemos considerado interesante ver qué dice el Código Civil al respecto.

    De esta forma, lo primero que debemos señalar, con carácter general, es qué considera la Ley como “bienes privativos” y qué consideras como “bienes gananciales”.

    Los bienes gananciales son aquellos bienes que pertenecen a los miembros del matrimonio.

    • Los bienes privativos son aquellos que pertenecen de manera exclusiva a uno de los cónyuges, por lo que no son gananciales.

    El hecho de que los bienes pertenezcan al matrimonio o a uno solo de los cónyuges, es decir, saber distinguir los bienes privativos y los bienes gananciales tiene especial importancia, no sólo si se produce la liquidación del régimen económico (por ejemplo mediante el divorcio), sino también si éste se extingue por el fallecimiento de uno de los cónyuges.

    Lo que determina que sean uno u otro va a depender de varios factores, como son:

    • El momento en que se adquieran los bienes, ya que en determinadas ocasiones según en el momento en que se adquiera el bien, antes o después del matrimonio, antes o después de que el régimen económico elegido comience a tener efecto, serán considerados privativos o gananciales.

    No obstante, con respecto a unos determinados bienes, como por ejemplo la vivienda familiar, si uno de los integrantes del matrimonio la adquiere en estado de soltería pero se abona el precio de la vivienda o pago de la hipoteca, durante el matrimonio casado en gananciales, la vivienda tendrá un doble carácter, será privativo en el porcentaje pagado antes del matrimonio, y ganancial en el porcentaje pagado por el matrimonio. De esos hablaremos en nuestro artículo del próximo mes.

    • Los bienes privativos y los bienes gananciales dependerán también de la procedencia de los bienes, por ejemplo, los bienes adquiridos por herencia suelen ser privativos del cónyuge que los hereda o los donados por los padres a sus hijos casados.

    En el Código Civil, en los artículos 1346 y 1347 podemos encontrar la enumeración de los bienes que son considerados como privativos y como bienes  gananciales.

    El artículo 1346 del Código Civil recoge la enumeración de los bienes privativos de cada cónyuge:

    1. Los bienes y derechos que le pertenecieran al comenzar la sociedad.
    2. Los que adquiera después por título gratuito.
    3. Los adquiridos a costa o en sustitución de bienes privativos.
    4. Los adquiridos por derecho de retracto perteneciente a uno solo de los cónyuges.
    5. Los bienes y derechos patrimoniales inherentes a la persona y los no transmisibles “inter vivos”.
    6. El resarcimiento por daños inferidos a la persona de uno de los cónyuges o a sus bienes privativos.
    7. Las ropas y objetos de uso personal que no sean de extraordinario valor.
    8. Los instrumentos necesarios para el ejercicio de la profesión u otro oficio, salvo cuando éstos sean parte integrante o pertenencias de un establecimiento o explotación de carácter común

    Los bienes de los apartados 4 y el 8 no perderán su carácter privativo, aunque sea un bien adquirido con fondos comunes, pero si generará una deuda con la sociedad por el valor satisfecho.

    El artículo 1347 del Código Civil recoge la enumeración de los bienes que son considerados como bienes gananciales:

    1. Los obtenidos por el trabajo o la industria de cualquiera de los cónyuges.
    2. Los frutos, rentas o intereses que produzcan tanto los bienes privativos como los gananciales.
    3. Los adquiridos a título oneroso a costa del caudal común, bien se haga la adquisición para la comunidad, bien para uno solo de los esposos.
    4. Los adquiridos por derecho de retracto de carácter ganancial, aun cuando lo fueran con fondos privativos, en cuyo caso la sociedad será deudora del cónyuge por el valor satisfecho.
    5. Las Empresas y establecimientos fundados durante la vigencia de la sociedad por uno cualquiera de los cónyuges a expensas de los bienes comunes. Si a la formación de la Empresa o establecimiento concurren capital privativo y capital común, se aplicará lo dispuesto en el artículo 1.354.

    Con independencia de esta enumeración y como hemos mencionado anteriormente, el Código Civil, establece en los artículos 1348 al 1360,  una serie de criterios para determinar casos especiales de ganancialidad.