Los gastos ordinarios son aquellos que se caracterizan por ser necesarios, periódicos y previsibles y que están incluidos en la pensión alimenticia mensual esto es, la cantidad que cada mes el cónyuge no custodio debe entregar al cónyuge custodio como contribución al pago de los alimentos de los hijos comunes. Son gastos que se deben cuantificar cuando se solicita la pensión alimenticia. Entre los que a título ejemplificativo destacamos los siguientes:

    – Los gastos de la vivienda donde resida el menor, su alimentación, vestido y, ocio.

    – Gastos de farmacia

    – Los gastos derivados de la enseñanza obligatoria, primaria y secundaria.

    – Los gastos causados al comienzo del curso escolar (matrículas, material escolar, uniforme y ropa deportiva

    – Las cuotas de colegio, asociación de padres seguros escolares.

    – Los gastos de guardería.

    – Los gastos por transporte y comedor escolares

    – La formación profesional del hijo (libros, material para realizarlo y transportes).

    – Los desplazamientos del menor para cumplir el régimen de visitas, salvo desplazamientos especialmente largos, complicados y costosos.

    – Las actividades extraescolares si ya tenían lugar cuando se pactó o estableció la pensión. deportivas, música, baile, informática, idiomas,

    – Los derivados de campamentos o cursos de verano

    – Los gastos por matrícula y formación universitaria son en principio ordinarios, pero han de tenerse en cuenta las peculiaridades del caso.

    Podemos conceptualizar a los gastos extraordinarios como aquellos que en supuestos de crisis matrimonial deben abonar ambos progenitores y que son generados por necesidades de los hijos menores o mayores dependientes económicamente y que conviven en el domicilio familiar, que se presentan de forma inhabitual, imprevisible y cuya cuantía económica es normalmente significativa en relación a los medios económicos de ambos progenitores. Entre los que a título ejemplificativo destacamos los siguientes:

    – Los producidos por el cuidado de la salud e higiene bucal y ortodoncia.

    – La adquisición de gafas y lentillas.

    – Los viajes de estudios.

    – Los cursos en el extranjero, oposiciones, masters, doctorados.

    – Ceremonias.

    Para poder repercutir al otro progenitor la parte proporcional del gasto extraordinario deben haber sido en todo caso consensuados de forma expresa y escrita, entendiéndose prestada la conformidad si, requerido a tal efecto un progenitor por el otro, de forma fehaciente, es decir, que conste sin lugar a dudas la recepción del requerimiento, se dejare transcurrir un plazo de diez días hábiles sin hacer manifestación alguna. En el requerimiento que realice el progenitor que pretende hacer el desembolso, se deberá detallar cuál es el gasto concreto que precise el hijo, y se adjuntará presupuesto.