Las arras en la compraventa, son las cantidades que entrega el comprador a cuenta de la compraventa, y que como veremos más adelante, tienen una consideración y consecuencias distintas según se redacte la cláusula de una manera u otra, encontrándonos con alguna de las TRES modalidades de arras consideradas por la doctrina:

     

    arras confirmatorias (entregadas como parte del precio).

    arras penitenciales (permiten a las partes desistir unilateralmente del contrato).

    arras penales (indemnización para el supuesto de que exista un incumplimiento).

     

    En torno al carácter de las arras, es doctrina constante, que ante la imposibilidad de dar concepto unitario de las arras, la doctrina moderna distingue las tres modalidades aludidas que venimos a explicar a continuación:

    CONFIRMATORIAS: Son las dirigidas a reforzar la existencia del contrato, constituyendo una señal o prueba de su celebración, o bien representando un principio de ejecución.

    PENALES: Su finalidad es la de establecer una garantía del cumplimiento del contrato mediante su pérdida o devolución doblada, caso de incumplimiento.

    PENITENCIALES: Son un medio lícito de desistir las partes del contrato mediante la pérdida o restitución doblada. Esta última es la finalidad reconocida por el art. 1454 del Código Civil.  Como señala la Sentencia de 31 de julio de 1993 , « el contenido del artículo 1454 del Código Civil no tiene carácter imperativo, sino que, por su condición de penitencial, para que tenga aplicación es preciso que por voluntad de las partes, claramente constatada, se establezcan tales arras, expresando de una manera clara y evidente la intención de los contratantes de desligarse de la convención por dicho medio resolutorio, ya que, en otro caso, cualquier entrega o abono habrá de valorarse y conceptuarse como parte del precio o pago anticipado del mismo ».

     

    Que la literalidad de la cláusula del documento privado apunte a la intención de las partes de sancionar el incumplimiento con la pérdida de lo entregado, para caso de que aquel fuera imputable al comprador, o con la devolución del doble de lo recibido, si lo fuera a la parte vendedora, no determina la existencia inequívoca de unas arras de carácter o naturaleza penitencial, en la medida en que aquella previsión no es exclusiva de esta clase de arras sino que encaja también en las de carácter penal, las cuales, a diferencia de las penitenciales, se pactan como simple garantía del cumplimiento del contrato mediante su pérdida o devolución doblada, pero no al objeto de que las partes puedan desistir lícitamente del contrato con tal proceder.

    Consecuentemente, cuando el tenor de la cláusula pueda dar lugar a equívocos acerca de la voluntad clara y patente de conceder a los contratantes la facultad de desistir (que es lo que caracteriza a las arras penitenciales) la doctrina viene exigiendo interpretar éstas de manera restrictiva.

    Y CUANDO EJERCER EL DESISTIMIENTO EN LAS ARRAS PENITENCIALES?

    El momento para ejercer la facultad de desistimiento se ha de extender hasta la consumación del contrato.