Éstas son dudas y preguntas que, inevitablemente, muchas personas con algún tipo de propiedad suelen realizarse en algún momento de sus vidas. Y la respuesta no es sencilla.

    En España, cuando fallece el propietario de una vivienda, la opción mayoritaria sigue siendo la herencia. En términos generales los expertos consideran que la herencia suele ser la opción más recomendable.

    Pero, a la hora de elegir una opción u otra, ¿qué debemos tener en cuenta?

    La herencia o donación que se recibe, en este caso una vivienda, tiene un valor. Y sobre ese valor se realiza la liquidación del impuesto correspondiente (ya sea el de sucesiones o el de donaciones). Es decir, una vivienda no se puede donar ‘gratis’ ni se puede vender a un hijo por un precio simbólico de, por ejemplo, un euro. Ante precios anormalmente bajos saltan las alarmas en Hacienda que revisará el valor del bien transmitido y si no se pagaron los impuestos correspondientes realizará una comprobación de valores.

    ¿Qué impuestos se pagan?

    1.- Impuesto de Sucesiones y Donaciones. Tanto si se produce una herencia (transmisión ‘mortis causa’) como una donación (‘inter vivos’), el sujeto pasivo, es decir, quien debe pagar el impuesto es quien adquiere, hereda o recibe mediante donación una vivienda. La regulación de este tributo está cedida a las comunidades autónomas y éstas han legislado al respecto de manera muy dispar.

    Recibir una vivienda por herencia tiene una reducción por ley del 95% en la base imponible sobre la que se calcula el Impuesto de Sucesiones y Donaciones

    2.- IRPF. Recae sobre quien realiza la donación, si la transmisión es por donación, quien la realiza sí deberá declararlo en la renta, salvo que se trate de la vivienda habitual y tenga más de 65 años.

    3.- Plusvalía municipal o Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana. Es un tributo que grava el incremento de valor que experimenten los terrenos urbanos y se ponga de manifiesto a consecuencia de la transmisión de la propiedad de los terrenos por cualquier título, ya sea este oneroso (compraventas) o lucrativo (donaciones, herencias).

    El pago de este impuesto corresponde, en caso de herencia, a los herederos.

    En el caso de que la donación del inmueble se produzca en vida, quien recibe dicha donación es, también, quien debe asumir el pago de la plusvalía municipal.

    Cuando se produce una herencia o una donación es muy importante tener en cuenta dónde se encuentra ubicado el inmueble así como el lugar de residencia del fallecido o de la persona que realiza la donación de la vivienda:

    1.- En el caso de una herencia, el impuesto de sucesiones se liquida en la Comunidad Autónoma donde residía el fallecido -donde tuviera su residencia habitual durante el mayor tiempo de los últimos cinco años anteriores al momento del fallecimiento-, independientemente de dónde vivan los herederos o de la ubicación del inmueble.

    2.- Por el contrario, en caso de una donación de una vivienda, lo importante es la ubicación del inmueble. Es decir, las donaciones de bienes inmuebles tributarán en la comunidad autónoma en la que estén situados.

    Son muchas las dudas que surgen y son muchas las cosas que hay que tener en cuenta, en GUILLAMÓN Y MARTÍN GIL ABOGADOS, te asesoramos tanto sobre aspectos sucesorios como sobre transmisiones inter vivo.