La sentencia de la Audiencia Provincial de Barcelona nº 516/2016, de 9 de noviembre de 2016, recurso 808/2015, resuelve que el arrendador no tiene que devolver la fianza si al tiempo de presentar la demanda de resolución del contrato no ha concluido la relación arrendaticia.

    En ella, la arrendadora ejercita acumuladamente acción de desahucio por impago de la renta y de reclamación de las mensualidades adeudadas y de las que se devenguen hasta el desalojo.

    Desestimada la acción resolutoria en primera instancia, la Audiencia Provincial de Barcelona declara resuelto el contrato y condena a la demandada al desalojo del inmueble y a pagar las rentas impagadas y las que se vayan devengando hasta el desalojo, desestimando la excepción de su compensación con el importe de la fianza.

    En el momento de presentarse la demanda la arrendataria adeudaba varias mensualidades, por lo que está justificada la resolución instada. Además de las rentas impagadas debe abonar aquellas mensualidades que vayan devengándose hasta que se produzca el desalojo porque la obligación de pago del arrendatario no se extingue hasta que finalice la cesión del uso del inmueble arrendado.

    No procede compensar el importe que se establece como adeudado con la cantidad entregada por la arrendataria en concepto de fianza al suscribir el contrato.

    Para que se estime la excepción de compensación opuesta es preciso que las deudas a compensar estén vencidas y sean exigibles, y líquidas, requisito que no concurre en este caso.

    Dado que la finalidad de la fianza es garantizar el cumplimiento por el arrendatario de sus obligaciones arrendaticias, el arrendador no está obligado a su devolución hasta que finalice el arriendo.

    Teniendo en cuenta que en el momento de la presentación de la demanda no se había terminado la relación arrendaticia, la fianza entregada en su día aún no era exigible. En ese momento subsiste la obligación de mantener la garantía del cumplimiento de las obligaciones arrendaticias por cuanto la arrendataria continuaba en la posesión de la vivienda arrendada.

    Por tanto, hasta que no termine el arrendamiento y se produzca la entrega de las llaves la arrendataria carece de acción o excepción para instar la restitución de la fianza. Una vez finalizada la relación arrendaticia, podrá reclamar la restitución del importe de la fianza en el proceso que corresponda.

    Ref: Diario La Ley