En esta sentencia dictada por el Tribunal Supremo el pasado 16 mayo 2017, en el Rec. 3579/2016, se nos recuerda que para la determinación del régimen de visitas tras una separación o divorcio la ley no establece ninguna previsión concreta respecto a los progenitores que residen en lugares alejados, pero sí que está claro que, de no existir acuerdo entre estos, deberán adoptarse las medidas que resulten más beneficiosas para los hijos menores.

    En esta sentencia se trata de concretar el sistema de visitas, la duración o quien asume los gastos de desplazamiento, cuando los progenitores residen alejados el uno del otro.

    Antecedentes de hecho: El juzgado de primera instancia decretó el divorcio de los progenitores, padre norteamericano y madre, española, concediendo la guarda y custodia exclusiva de la hija menor a la madre, estableciéndose la cuantía de la pensión alimenticia y un régimen de visitas solicitado por la madre. El régimen de visitas que se acordó consistía en que la menor podría visitar al padre la mitad de las vacaciones de Navidad, y la mitad de las vacaciones de verano, corriendo el gasto de desplazamiento de la niña a Estados Unidos a cargo del padre, que debía recoger personalmente a la menor y devolverla al hogar materno. También se estableció un sistema de visitas para el caso de que el padre se desplazara a España, así como el contacto telefónico o por videoconferencia.

    Recurrida dicha sentencia por el padre, la Audiencia Provincial de Oviedo en sentencia de 26 de septiembre de 2016 estima en parte el recurso, ampliando el régimen de estancia del padre con su hija durante las vacaciones de verano a un período de un mes y tres semanas; además estableció que la visita se realizaría, a elección del padre, bien en España, bien en su lugar de residencia; por otra parte autoriza que para el viaje en avión de la niña a la residencia de su padre se utilice el servicio de compañía y asistencia a menores prestado por las compañías aéreas.

    Todo ello basándose en que, dada la circunstancia de la gran distancia entre los domicilios de los padres de la menor, era necesario ampliar el periodo de estancia de la niña, para compensar la ausencia de visitas intersemanales. La niña contaba con 7 años, por lo que se consideró que no era obstáculo para que volara utilizando el servicio de acompañamiento de menores ofertado por la compañía aérea, que además es una práctica habitual en la actualidad.

    Además, teniendo en cuenta su capacidad económica y el importante costo que suponía para el padre el régimen de comunicación con su hija reduce la pensión de alimentos, aunque no la contribución a los gastos extraordinarios.

    El Tribunal Supremo terminó confirmando la sentencia de la Audiencia Provincial desestimando el recurso de casación interpuesto por la progenitora contra la sentencia de la Audiencia Provincial de Oviedo alegando como fundamento principal que “la sentencia recurrida justifica motivadamente su decisión, al valorar las circunstancias del caso, como la distancia, la edad de la niña, la posibilidad de hacer uso de un servicio de las compañías aéreas, los períodos de vacaciones del padre y las vacaciones escolares de la niña. Acepta de este modo, aplicando el principio del interés superior del menor, la propuesta del padre, que alegaba la imposibilidad económica de asumir los gastos de traslado para ir a recoger a la niña, en la medida en que ello duplicaría su importe, así como la menor onerosidad de la contribución de la madre de trasladar a la niña para coger el avión, con el fin de facilitar, en interés de la menor, el derecho de visita.

    Por tanto, por mucho que el criterio de la sentencia no coincida con el particular y subjetivo de la recurrente, no es contraria a la doctrina de la sala la sentencia que, a la hora de fijar el régimen de visitas cuando el padre reside en el extranjero, valora el interés de la menor y la contribución personal y económica a los desplazamientos por parte de ambos progenitores de forma equitativa.”

    Ref: La Ley Digital