El Pleno del Tribunal Constitucional, por unanimidad, ha estimado el recurso de inconstitucionalidad presentado por el Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso contra la disposición adicional primera del Real Decreto-ley 12/2012, de 30 de marzo, por el que se introducen diversas medidas tributarias y administrativas dirigidas a la reducción del déficit público.

    En su recurso entendía que esta normativa favorece a los defraudadores al permitirles regularizar su situación fiscal con un pago del 10 por ciento del valor de los bienes aflorados (para rentas superiores a 100.000 euros), mientras que los contribuyentes cumplidores pagan el 43 por ciento.

    La sentencia explica que este no es el vehículo normativo adecuado para impulsar decisiones que “afecten a la esencia del deber de contribuir al sostenimiento de los gastos públicos, alterando sustancialmente el reparto de la carga tributaria a la que deben contribuir la generalidad de los contribuyentes, según los criterios de capacidad económica, igualdad y progresividad”.

    La decisión del tribunal no tiene efectos prácticos porque avala las declaraciones que sirvieron para que los evasores pusieran en orden su situación fiscal. Pero la sentencia contiene una carga de profundidad al señalar que la amnistía “viene a legitimar como una opción válida la conducta de quienes, de forma insolidaria, incumplieron su deber de tributar de acuerdo con su capacidad económica, colocándolos finalmente en una situación más favorable que la de aquellos que cumplieron voluntariamente y en plazo su obligación de contribuir”.

    Para un mejor entendimiento dejamos a su disposicion la nota informativa nº 38/2017 del Tribunal Constitucional que tiene por objeto la sentencia, que tambien dejamos a su disposición, en la que el Tribunal Constitucional, por unanimidad, declara inconstitucional la llamada “amnistía fiscal” aprobada por el gobierno en 2012: