A menudo, los familiares de personas con un deterioro cognitivo grave no conocen los aspectos fundamentales del procedimiento que se ha de llevar a cabo para limitar su capacidad de obrar.

    La solicitud de declaración de incapacidad legal de una persona deberá de realizarse siempre en el marco de un procedimiento judicial ante los Juzgados de Primera Instancia del domicilio del presunto incapaz. Dicho procedimiento judicial puede iniciarse bien a instancias del Ministerio Fiscal, o bien mediante la oportuna demanda de declaración de incapacidad, formulada por los familiares del presunto incapaz, que deberá ir firmada por abogado y procurador.

    A este respecto, los familiares no deben temer la circunstancia de tener que dirigir una demanda o denuncia contra su propio familiar para comenzar el proceso judicial de incapacitación puesto que es la manera de solicitar un sistema de protección especial para ese familiar. La incapacitación civil intenta velar por los intereses de los incapaces y potenciar al máximo las funciones de protección que el Derecho ofrece a todas aquellas personas con las facultades cognoscitivas mermadas, como es el caso de los enfermos de Alzheimer o demencia senil, y al mismo tiempo ofrecer las máximas garantías a éste y su familia para poder defender y ejercitar sus derechos.

    Evidentemente, limitar la capacidad de obrar de una persona es un acto de enorme transcendencia y que requiere de una singular protección en nuestro ordenamiento jurídico, siendo el juez quien delimitará en sentencia motivada el alcance de la incapacitación y los aspectos más fundamentales por los que esta institución se regirá.

    Si adoptamos la decisión de solicitar la incapacitación, nos enfrentaremos ante un procedimiento judicial, regulado en los artículos 748 y siguientes de la Ley de Enjuiciamiento Civil, que se resumen brevemente paso a paso a continuación:

    1. El juez competente es el de Primera Instancia del lugar en que resida la persona en la que la declaración se solicite.

    2. La declaración de incapacidad pueden promoverla el cónyuge o quienes se encuentren en una situación de hecho asimilable, es decir, los descendientes, los ascendientes o los hermanos del presunto incapaz.

    3. El Ministerio Fiscal promoverá la incapacitación si las personas citadas con anterioridad no existieran o no la hubieran solicitado.

    4. Cualquier persona está facultada para poner en conocimiento del Ministerio Fiscal los hechos que puedan ser determinantes de la incapacitación.

    5. El presunto incapaz puede comparecer en el proceso con su propia defensa y representación. En caso contrario será defendido por el Ministerio Fiscal, si éste no hubiera promovido el proceso. En el caso que el presunto incapaz no esté en condiciones de designar un abogado o Procurador, y el procedimiento se hubiera iniciado a instancias del Ministerio Fiscal, se le designará un abogado y procurador de oficio.

    6. Nunca se decidirá sobre la incapacitación sin previo dictamen pericial médico, acordado por el tribunal.

    7. En dicho procedimiento se dará audiencia a los parientes a los efectos de que manifiesten si consideran que el presunto incapaz tiene sus facultades mermadas y se pronuncien sobre la persona más idónea para asumir las funciones de tutor o curador.

    8. La sentencia que declare la incapacitación determinará los límites y extensión de ésta, así como el régimen de tutela o guarda a que haya de quedar sometido el incapacitado, y se pronunciará, en su caso, sobre la necesidad de internamiento.

    9. La sentencia de incapacitación no impedirá que, sobrevenidas nuevas circunstancias, pueda instarse un nuevo proceso que tenga por objeto dejar sin efecto o modificar el alcance de la incapacitación ya establecida.

    Una vez dictada la sentencia de incapacitación, ésta debe determinar su extensión y límites, y establecer el régimen de protección al que queda sometido el incapacitado (tutela, curatela o guarda). Asimismo, esta sentencia nombrará a la persona que haya de asistir o representar al incapaz y velar por él.