El TSJ de la Región de Murcia, en una reciente sentencia de 12 de mayo de 2.017 que ha adquirido firmeza, hace dos declaraciones importantes en materia de reclamación de intereses de demora por el retraso en el abono de las certificaciones correspondientes a contratos de obra pública, considerando que en los endosos de certificaciones de obras el titular del crédito a los intereses de demora y legitimado para reclamarlos es el contratista endosante y que el acogimiento al Plan de Pagos a Proveedores por la entidad bancaria endosataria no implica el consentimiento a la renuncia a su reclamación por el contratista endosante.

    EL TSJ cambia su anterior criterio, y acoge la doctrina constante del Tribunal Supremo desde su sentencia de 15 de marzo de 2004 acerca de que es el endosante el verdadero perjudicado por la posible demora en el pago de las certificaciones, no la entidad bancaria endosataria, por lo que es el endosante quien tiene un interés legítimo directo en la reclamación de los posibles intereses devengados por la demora en el pago de la certificación, ya que van a paliar los perjuicios sufridos por tal retraso, pese a que la certificación haya sido endosada.

    La sentencia referida, en aplicación de la Sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de 16 de febrero de 2017, que declara que la Directiva 2011/7/UE, del Parlamento y del Consejo, de 16 de febrero, por la que se establecen medidas de lucha contra la morosidad en las operaciones comerciales, debe interpretarse en el sentido de que no se opone a una norma nacional que permite al acreedor renunciar a exigir los intereses de demora y la compensación por los costes de cobro como contrapartida al pago inmediato del principal de créditos devengados, siempre que esta renuncia sea libremente consentida, lo que incumbe comprobar al juez nacional, considera que aquella renuncia por la mercantil contratista no aconteció, pues quien se acogió al Plan de Pagos fue el banco endosatario y no la contratista endosante.