Ante la creciente complejidad de las sucesiones internacionales y para dotar de seguridad jurídica a los movimientos de personas dentro de la Unión Europea, la Unión Europea aprobó el Reglamento (UE) nº 650/2012, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 4 de julio de 2.012, relativo a la competencia, la ley aplicable, el reconocimiento y la ejecución de resoluciones, a la aceptación y la ejecución de los documentos públicos en materia de sucesiones mortis causa y a la creación de un certificado sucesorio europeo.

    Dicho Reglamento 650/2012 regula la cuestión relativa a la determinación de la ley aplicable a las sucesiones internacionales, y con carácter general se aplica a las sucesiones de personas fallecidas a partir del 17 de agosto de 2.015.

    Los criterios de conexión utilizados en el Reglamento 650/2012 para determinar la ley aplicable a la sucesión son los siguientes: en primer lugar, la sucesión se regirá por la ley del Estado cuya nacionalidad ostente el causante, siempre que haya sido elegida por éste en los términos dispuestos en el art. 22; en segundo término, si no hubiera habido elección, se regirá por la ley del Estado en que el causante tuviera su residencia habitual en el momento del fallecimiento (art. 21.1); de forma excepcional, si de todas las circunstancias del caso, resulta claramente que, en el momento del fallecimiento, el causante mantenía un vínculo manifiestamente más estrecho con un Estado distinto del Estado de su última residencia habitual, entonces la ley aplicable será la de ese otro Estado más conectado con el supuesto (art.21.2).

    Con carácter general, los nacionales ingleses celebran testamentos en los que legan todo su patrimonio a su otro cónyuge, siendo esto legal conforme al Derecho inglés.

    Para evitar que los Registradores de la Propiedad españoles planteen problemas en la adjudicación de bienes inmuebles en sucesiones de nacionales ingleses en España (por entender aplicable la ley de residencia habitual, esto es, la ley española, y su sistema de legítimas), es conveniente que se realice un testamento “parcial” y se elija la ley aplicable a la sucesión, esto es la Ley inglesa, también para estos bienes inmuebles sitos en España, tal y cómo permite el Reglamento de sucesiones Europeo, y respetando el principio de unidad de la sucesión.

    De esta manera, se evitan los inconvenientes que pueden surgir de la ejecución en España de una disposición testamentaria otorgada en el Reino Unido conforme al Derecho inglés.