ESPECIAL TRANSCENDENCIA DE LA PRUEBA DE LA NEGOCIACION CON LOS PARTICULARES.

    RESUMEN: CLÁUSULA SUELO. REQUISITOS TRANSPARENCIA. La cláusula cumple los requisitos de transparencia exigidos por la sentencia 241/2013, de 9 de mayo. Se encuentra introducida y ubicada dentro del contrato de tal forma, que no aparece enmascarada ni se diluye la atención del contratante entre otras cláusulas. Los demandantes conocían con precisión el alcance y las consecuencias de la aplicación de la referida cláusula suelo, que negociaron individualmente y terminaron por aceptar en uso de su autonomía negocial. Se desestima el recurso de casación.

    La Sentencia n º 171/2017 de 9 de marzo dictada por el Pleno de la Sala Primera del Tribunal Supremo permite matizar respecto de la reciente doctrina jurisprudencial acerca de las denominadas clausulas suelo la inexistencia de automatismos en cuanto a la aplicación de tal doctrina.

    La citada sentencia parte de las consideraciones de la reciente STJUE de 26 de enero de 2017, caso Banco Primus (C-421/14), donde se explicita la consecuencia o efecto de que una determinada claúsula no pase el control de transparencia:

    «62 (…) según el artículo 4, apartado 2, de la Directiva 93/13, las cláusulas que se refieran a la definición del objeto principal del contrato o a la adecuación entre precio y retribución, por una parte, y los servicios o bienes que hayan de proporcionarle como contrapartida, por otra —cláusulas comprendidas en el ámbito regulado por esta Directiva—, sólo quedan exentas de la apreciación sobre su carácter abusivo cuando el tribunal nacional competente estime, tras un examen caso por caso, que han sido redactadas por el profesional de manera clara y comprensible (véanse, en este sentido, las sentencias de 30 de abril de 2014, Kásler y Káslerne Rábai, C-26/13, EU:C:2014:282, apartado 41, y de 9 de julio de 2015, Bucura, C-348/14, EU:C:2015:447, apartado 50).

    […]

    »67 (…) En caso de que el órgano jurisdiccional remitente considere que una cláusula contractual relativa al modo de cálculo de los intereses ordinarios, como la controvertida en el litigio principal, no está redactada de manera clara y comprensible a efectos del artículo 4, apartado 2, de la citada Directiva, le incumbe examinar si tal cláusula es abusiva en el sentido del artículo 3, apartado 1, de esa misma Directiva (…)».*

    El denominado control de transparencia supone en primer término que la cláusula este redactada de modo comprensible, pero en segundo término y además supone la valoración concreta de que la cláusula sencilla, clara, no oculta y en fin comprensible ha sido comprendida por el consumidor de modo que no altere el consentimiento prestado por el mismo acerca de las consecuencias económicas del contrato que celebro con el profesional, en este caso bancario y siempre a partir de la información que este le proporcionó.

    Lo reseñable de la citada Sentencia es que no se basa solo en el examen de la escritura o de la oferta vinculante, el texto de la cláusula es claro e inequívoco en su redacción, está ubicado sin confusión, y esta resaltado en negrita en el tenor de la escritura, sino que combinando con los anteriores, examina y pondera la actuación del Notario autorizante en cuanto que el mismo advierte e informa de modo expreso a los contratantes.

    Con esta base se pondera a continuación que ha quedado acreditada incluso la negociación previa con los contratantes, al constar la aplicación de un suelo inferior al que de ordinario usaba la entidad demandada, impidiendo se pueda considerar afectado el consentimiento prestado por los contratantes que conocían perfectamente las consecuencias económicas del contrato de préstamo celebrado, utilizando como en otras resoluciones documentos y extremos probatorios( email cliente entidad, o internos de la propia entidad) diferentes a los documentos tradicionales (escritura y oferta vinculante).

    Advirtiendo incluso el Tribunal Supremo que si la cláusula no hubiera sido impuesta por el banco, sino negociada, no resultaría de aplicación la normativa y jurisprudencia relativa a las cláusulas abusivas, al quedar en entredicho la propia cualidad de condición general de la contratación, siendo por tanto una nueva vía de defensa de las entidades financieras que obliga a un estudio pormenorizado por el operador jurídico del caso concreto del cliente antes de su reclamación judicial como medio de asegurar el éxito de la misma.

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