Todos sabemos que el negocio del turismo en España es de los más importantes, pero lo novedoso es que en los últimos años este sector ha ido transformándose, no ya únicamente en las variaciones de la demanda, sino también en las modalidades de la oferta y es que en España el alquiler de viviendas turísticas ha crecido un 37,2%, frente a la demanda hotelera en los últimos años.

    Asimismo, el aumento de nuevos intermediarios en el alquiler de viviendas vacacionales ha aumentado de manera muy significativa la oferta de las mismas, sobre todo a través de internet con plataformas como Airbnb, una de las más conocidas.

    Este hecho genera una serie de ingresos a los propietarios de las viviendas, que no siempre se declaran correctamente, y que resulta difícil para la Agencia Tributaria de controlar sin la colaboración de los intermediaros referidos.

    Como consecuencia de esto, la Agencia Tributaria se decide a estrechar el cerco sobre las plataformas de alquiler turístico de apartamentos y casas por días, y a partir del próximo mes de Julio se obligará a las plataformas de alquiler de viviendas de uso turístico, como Airbnb, HomeAway, Wimdu o Niumba, a enviar a la Agencia Tributaria un modelo de declaración; ya actúen a través de Internet o de cualquier otro medio.

    En este modelo de declaración los intermediarios deberán identificar a las dos partes (dueño de la propiedad y titular del derecho de cesión en caso de que sea diferente por un lado y el turista inquilino por otro), identificar el inmueble con la referencia catastral e informar de la duración de la estancia y el precio cobrado. Asimismo, se obliga a los que ceden la vivienda a conservar una copia del documento de identidad de los inquilinos. Esta nueva regulación conllevará también la obligación de presentar informes periódicos, con el objetivo de que declaren «con más detalle» su actividad, en el marco de las actuaciones que viene realizando el Ministerio de Hacienda en los últimos años para reforzar la vigilancia sobre el alquiler vacacional y en el mayor control normativo sobre las empresas de alquiler de viviendas y vehículos.

    Es importante tener en cuenta en esta nueva regulación que se entiende por uso turístico de una vivienda «la cesión temporal de la totalidad de un inmueble amueblado y equipado en condiciones de uso inmediato, cualquiera que sea el canal a través del cual se comercialice o promocione, y realizada con finalidad lucrativa y onerosa».

    Por lo tanto, quedan excluidos de este concepto, los alojamientos turísticos que se rigen por su normativa específica, el derecho de aprovechamiento por turno de bienes inmuebles y los alquileres de vivienda, definidos en la Ley 29/1994 de 24 de noviembre, de Arrendamientos Urbanos, y el subarriendo parcial de vivienda.

    Aunque a algunas de estas plataformas inicialmente se las denominaba colaborativas porque ponían en contacto a arrendadores con inquilinos, ahora es un negocio en toda regla en el que las plataformas cobran elevadas comisiones por su labor de intermediación, y que por lo tanto a partir del próximo mes de Julio tendrán la obligación de realizar esta nueva declaración informativa para un mejor control por parte de la Agencia Tributaria.