Para los contratos de arrendamiento de vivienda, hay que estar a los arts. 9 y 10 de la Ley de Arrendamientos Urbanos 29/1994, teniendo en cuenta la reforma por la Ley 4/2013, de tal forma que las normas a aplicar con requisitos diferentes dependerán de la fecha del contrato.

    Así, existirán dos tipos: por un lado, los contratos posteriores al 1 de enero de 1995 y anteriores al 6 de junio de 2013, y por otro, los posteriores a esta fecha.

    Los citados artículos indican un período mínimo para que el arrendatario pueda disfrutar del inmueble arrendado, que será de tres años para los contratos celebrados a partir del 06 de junio y de cinco años para los anteriores a la reforma de la LAU por Ley 4/2013.

    Cuando finaliza el período mínimo establecido, ya sean tres o cinco años, el art. 10 LAU determina que el contrato se prorrogará por tres años en los contratos anteriores a la reforma de la LAU, y si ya son posteriores al 6 de junio de 2013, por un año; en ambos casos siempre que no se notifique la voluntad de resolver el contrato por cualquiera de las partes.

    El requerimiento para comunicar su decisión de no continuar debe de enviarse en el plazo de 30 días de antelación para los contratos posteriores al 06 de junio de 2013 y un mes para los contratos anteriores a 2013.