1.- Quedan prohibidas las ventas vinculadas.

    Se permiten las ventas combinadas (en las que, en definitiva, el cliente tiene libertad de elección sobre lo que quiere aceptar del paquete que le haya ofrecido el prestamista), pero se establece una prohibición general para las ventas vinculadas, salvo que se trate de la exigencia de seguros de crédito, seguros de daño y otros seguros de cobertura del crédito, o de ventas vinculadas que sean expresamente autorizadas por la autoridad competente (por lo general, Banco de España; en caso de entidades que operen sólo en una Comunidad Autónoma, el organismo competente de la misma) porque el prestamista pueda demostrar que los productos vinculados o las categorías de productos ofrecidos, en condiciones similares entre sí, que no se presenten por separado, acarrean un claro beneficio a los prestatarios, teniendo debidamente en cuenta la disponibilidad y los precios de los productos pertinentes ofrecidos en el mercado (esto es, parece que se seguirá permitiendo la habitual práctica de bonificar en el diferencial del préstamo por cada producto que se contrate con el banco).

     

    Los seguros vinculados al préstamo podrán ser contratados con entidades distintas al prestamista, si cumplen un nivel de cobertura equivalente al de los seguros que hubiera propuesto la prestamista; el análisis de estas pólizas alternativas por el prestamista no dará lugar a comisión o gasto alguno para el prestatario.

     

    2.- Régimen de la declaración de vencimiento anticipado por impago.

    Se exigirá al menos un año de impagos para instar el proceso previo al desahucio. Se exige para poder decretar vencido el contrato de préstamo por razón de impago del mismo que el cliente haya impagado doce cuotas o el equivalente al 3% del principal del préstamo, si se pretende vencer el préstamo por impago en el transcurso de la primera mitad de vida de la hipoteca, y el impago de 15 cuotas o del 7% del principal, si el vencimiento anticipado se plantea en la segunda mitad de la duración del préstamo.

    La normativa actual exige el impago de 3 cuotas para poder vencer el préstamo por impago.

     

    3.- Tipo máximo del interés de demora.

    Se fija en 3 puntos por encima del tipo fijado para el interés ordinario o remuneratorio.

     

    4.- Comisiones de amortización anticipada.

    El prestatario podrá en cualquier momento de la duración del préstamo optar por su cancelación anticipada, total o parcial.

    En las hipotecas variables, la cancelación de deuda estará gravada con una comisión del 0,25% sobre lo amortizado si es a partir del tercer año o del 0,15% si es a partir del quinto. En la legislación actual, el banco cobra un 0,5% en los primeros cinco años y un 0,25% a partir del sexto. La rebaja es más sustantiva en las hipotecas a tipo fijo: el máximo que se podrá cobrar será un 2% (ahora un 4%) sobre lo amortizado durante los primeros 10 años del préstamo y un 1,5% (hoy día un 3%) si se realiza después.

     

    5.- No se impone al prestamista la dación en pago del inmueble hipotecado como fórmula de pago de la totalidad de la deuda.

    Las partes podrán incorporar al contrato la posibilidad de la dación en pago si así lo acuerdan libremente entre ellas.

     

    6.-Código de Buenas Prácticas.

    Se establece que el mismo se aplicará a todo préstamo hipotecario que cumpla las condiciones para su aplicación, aunque fuera de fecha posterior a la entrada en vigor de dicho Código; esto es, se amplía el ámbito de su aplicación y se le dota de carácter permanente, no sólo para solucionar situaciones de préstamos concedidos antes de su entrada en vigor, como recoge su redacción actual.