El Tribunal Supremo determina que el plazo de ejercicio de 4 años para solicitar la anulabilidad de un contrato financiero (de SWAP) por vicio en el consentimiento comienza desde la extinción o agotamiento del contrato.

    El Tribunal Supremo, en sentencia del Pleno de la Sala de lo Civil de fecha 19 de febrero de 2.018, ha variado su doctrina sobre la fecha que se debe considerar como de consumación del contrato, esto es, el día de inicio (dies a quo) del cómputo del plazo de ejercicio de la acción de anulabilidad de un contrato financiero por vicio en el consentimiento.

    El Tribunal Supremo señala que “el cómputo del plazo de ejercicio de la acción no debe adelantarse a un momento anterior a la consumación del contrato por el hecho de que el cliente que padece el error pueda tener conocimiento del mismo.”

    A efectos del ejercicio de la acción de anulabilidad por error, la consumación de los contratos de swaps debe entenderse producida en el momento del agotamiento, de la extinción del contrato.

    La Sentencia 769/2014, de 12 de enero de 2015 del Pleno de la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo, fallando un asunto relativo a la nulidad de un seguro de vida unit linked, fijaba la doctrina anterior: i) negó que la consumación del contrato hubiera tenido lugar con su perfección; ii) citó sentencias de la Sala en las que se había precisado cuándo se produce la consumación en ciertos contratos de tracto sucesivo como la renta vitalicia, la sociedad o el préstamo; y iii) sentó como doctrina que «en relaciones contractuales complejas como son con frecuencia las derivadas de contratos bancarios, financieros o de inversión, la consumación del contrato, a efectos de determinar el momento inicial del plazo de ejercicio de la acción de anulación del contrato por error o dolo, no puede quedar fijada antes de que el cliente haya podido tener conocimiento de la existencia de dicho error o dolo».

    Este cambio doctrinal aumenta de facto el plazo para el ejercicio de la acción de anulabilidad de este tipo de productos, ya que, aunque el cliente tenga conocimiento anterior del error, el día de inicio del cómputo del plazo para el ejercicio de la acción de anulabilidad sólo empieza a correr desde la extinción o agotamiento del contrato.