La responsabilidad de la Comunidad de propietarios por una caída en elementos comunes (pasillos, escaleras, portal, etc.) podrá ser declarada al amparo del artículo 1902 Código Civil si la persona perjudicada acredita que las lesiones producidas se debieron  a una omisión de las medidas de mantenimiento, cuidado o precaución exigibles a la Comunidad.

    Y de acuerdo con lo anterior, es por tanto la Comunidad de Propietarios responsable de las acciones u omisiones culposas o negligentes.

    Los requisitos para poder exigir la responsabilidad civil extracontractual son:

    1. Acción u omisión negligente. Por ejemplo: no cambiar la bobilla fundida de un tramo de escalera.
    2. Causación de un daño real y efectivo. Por ejemplo, una caída en una escalera provoca unas lesiones, (que deben acreditarse con la correspondiente documental).
    3. Nexo causal entre aquella y el daño referido. Por ejemplo, a pesar de bajar las escaleras con la debida diligencia, la falta de luz como consecuencia de que la bombilla se ha fundido y no ha sido sustituida, ha provocado la caída que derivó en lesión.

    Que debemos hacer ante un accidente de esta índole:

    1.- Tener testigos; algún vecino si es en la comunidad de propietarios, y si es en la calle cualquier viandante que pase por allí en esos momentos.

    2.- Llamar a la policía para que levante atestado, da igual que sea en el interior de un edificio, comercio o en la calle.

    3.- Tomar fotos de TODO.

    4.- Ir a urgencias y esclarecer que las posibles lesiones sufridas son como consecuencia de una caída en la vía pública, comunidad de vecinos…

    Una vez seguidos estos pasos, y cuando usted pueda (cuanto antes mejor), lo más recomendable es ponerse en contacto con un abogado que le asesore y que reclame una indemnización por daños y perjuicios derivados de la responsabilidad civil extracontractual generada la caída en una escalera o en cualquier otro sitio.

    El plazo para ejercitar la acción prescribe al año, por lo que usted tendrá 365 días desde el accidente (caída en una escalera, en la vía pública, en un comercio o centro comercial…) para reclamar judicialmente su indemnización, la cual vendrá estipulada por los días de hospitalización, impeditivos, no impeditivos, secuelas… que usted haya tenido que padecer.

    Recuerde también conservar todos los tickets o facturas que justifiquen los gastos que usted haya tenido que sufrir como consecuencia del accidente, desde medicamentos, rehabilitación o taxis o autobuses.

    Como declara la STS de 31 de octubre de 2006, en relación con caídas en edificios en régimen de propiedad horizontal o acaecidas en establecimientos comerciales, de hostelería o de ocio, muchas sentencias de esta Sala han declarado la existencia de responsabilidad de la Comunidad de propietarios o de los titulares del negocio cuando es posible identificar un criterio de responsabilidad en el titular del mismo, por omisión de medidas de vigilancia, mantenimiento, señalización, cuidado o precaución que debían considerarse exigibles.

    Como EJEMPLO señalamos las siguientes sentencias y supuestos

    –  STS 21 de noviembre de 1997: caída por carencia de pasamanos en una escalera.

    –  STS 2 de octubre de 1997: caída en una discoteca sin personal de seguridad.

    –  STS 10 de diciembre de 2004: caída en las escaleras de un gimnasio que no se encontraba en condiciones adecuadas.

    –  STS  26 de mayo de 2004: caída en unos aseos que no habían sido limpiados de un vómito en el suelo.

    –  STS 31 de marzo de 2003 y 20 de junio de 2003: caída en una zona recién fregada de una cafetería que no se había delimitado debidamente.

    –  STS 12 de febrero de 2002: caída durante un banquete de bodas por la insuficiente protección de un desnivel considerable.

    Criterios por los que NO SE CONSIDERA la responsabilidad de la Comunidad de propietarios por una caida:

    Por el contrario, no puede apreciarse responsabilidad en los casos en los cuales la caída se debe a la distracción del perjudicado o se explica en el marco de los riesgos generales de la vida por tratarse de un obstáculo que se encuentra dentro de la normalidad o tiene carácter previsible para la víctima.

    –  STS 30 de marzo de 2006: caída en restaurante de un cliente que cayó al suelo cuando se dirigía a los aseos por escalón que debía ser conocido por la víctima.

    –  STS 2 de marzo de 2006: caída de una persona que tropezó con una manguera de los servicios municipales de limpieza que no suponía un riesgo extraordinario y era manejada por operarios con prendas identificables.

    –  STS 17 de junio de 2003: daño en la mano por la puerta giratoria de un hotel que no podía calificarse de elemento agravatorio del riesgo.

    –  STS 6 de febrero de 2003: caída en la escalera de un centro comercial.

    –  STS 30 de octubre de 2002: caída de la víctima sin causa aparente en un local.

    –  STS 25 de julio de 2002: caída en una discoteca sin haberse probado la existencia de un hueco peligroso.

    –  STS 6 de junio de 2002: caída sin prueba de la culpa o negligencia del demandado.

    –  STS 31 de octubre de 2006: caída en exposición de muebles por tropiezo con escalón de separación de nivel perfectamente visible.